Tres placas de bronce recordarán pasajes literarios que citan rincones de Santa Cruz

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LIBREDIARIO@DIGITAL / SANTA CRUZ DE TENERIFE


El alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez, acompañado por el quinto teniente de alcalde y concejal de Cultura, José Carlos Acha, presentó esta mañana las tres primeras placas de bronce envejecidas instaladas, de forma permanente, en distintos puntos de la ciudad. Cada una de ellas reproduce fragmentos de textos literarios de Juan Cruz Ruiz, Alexander Von Humboldt y Paul Bowles, que aluden a los rincones de la capital tinerfeña en los que se sitúan.


A la presentación de estos hitos, con el epígrafe “Santa Cruz, Ciudad Leída”, también asistieron el escritor y periodista que ha seleccionado los textos, Eduardo García Rojas, y el presidente de Mutua Tinerfeña, Juan Antonio López de Vergara, entidad que ha colaborado en el proyecto, mediante el patrocinio de una de las placas.


Bermúdez destacó que esta iniciativa, que hasta ahora se ha venido realizando con paneles temporales, “pretende dar a conocer determinados puntos de la ciudad desde otra perspectiva, al tiempo que trata de fomentar el interés de nuestros vecinos por la lectura y animarlos a disfrutar del placer de leer”.


Son muchos los rincones de Santa Cruz que se mencionan en estos fragmentos, pero inicialmente se han seleccionado la plaza de la iglesia del Pilar, en la calle del mismo nombre (texto del escritor y periodista Juan Cruz Ruíz); la plaza de España, justo frente a la plaza de la Candelaria (texto del geógrafo, naturalista y explorador Alexander Von Humboldt) y la alameda del Duque de Santa Elena, al lado del punto de información turística (texto del escritor y viajero estadounidense Paul Bowles).


Las placas, que quedaran de forma permanente en la ciudad, están realizadas en bronce envejecido y tienen unas dimensiones de 75 centímetros de largo, por 50 de alto y 1 centímetro de grosor.


Los fragmentos seleccionados son los siguientes:


Juan Cruz Ruiz (Puerto de la Cruz, Tenerife, 27 de septiembre de 1948. “(…) estamos en la calle del Pilar, de Santa Cruz, la ciudad es lenta a mediodía, a veces pasa un coche y saluda, la ciudad es nada a mediodía, estamos en la ciudad a mediodía, el sol hace una sombra chiquita de nuestros cuerpos sobre los adoquines brillantes, y acaba de pasar Pablo Neruda por Tenerife, ha bajado porque se lo hemos pedido unos cuantos, yo también, y ahí estamos, ante Neruda, su nariz gorda, su pipa, en el momento en que le estoy hablando enciende su pipa, mira de reojo, escucha, estamos con él los que estuvimos más uno, una vez me empujó en un entierro la mujer de uno de ellos, ‘Siempre te olvidas de mi marido, también estuvo cuando vino Neruda.’


(“Muchas veces me pediste que te contara esos años”. Fragmento. Editorial Alfaguara, 2008).


Alexander von Humboldt (Berlín, 1769-1859). “El muelle donde por la tarde se reúnen los habitantes para tomar el fresco, y ese famoso monumento de mármol de Carrara, de treinta pies de alto, dedicado a Nuestra Señora de la Candelaria, en memoria de la milagrosa aparición que en 1392 hizo ella en Chimisay, cerca de Güímar. Puede ser considerado el puerto de Santa Cruz como un gran parador, situado en el camino a América y la India”.


(“Viaje a las islas Canarias”. Alexander von Humbold. Francisco Lemus Editor, 1995).


Paul Bowles ((Nueva York, 30 de diciembre de 1910 - Tánger, Marruecos, 18 de noviembre de 1999). “La primera escala del barco fue en Santa Cruz de Tenerife, a un día y medio de la partida. Entraron por la noche, poco después de oscurecer. Los reflectores que circundaban la bahía iluminaban las escarpadas montañas desnudas, tornándolas verdes como la hierba contra el cielo negro. Ramón permanecía junto a la barandilla, observando”.


(“A cuatro días de Santa Cruz. Cuentos escogidos”. Paul Bowles. Editorial Alfaguara, 1995).


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