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El 88,5% de las enfermeras andaluzas considera que su actual carga de trabajo pone en peligro la seguridad de los pacientes

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Analisis Sanidad Andalucia




SEVILLA/ Las enfermeras y enfermeros de Andalucía se encuentran en una situación insostenible debido a la sobrecarga asistencial (generada por el mayor déficit de profesionales de toda España), la falta absoluta de desarrollo profesional, las condiciones nefastas a las que se enfrentan diariamente en su lugar de trabajo y la precariedad laboral y salarial. Esta sería la conclusión principal del estudio de investigación sociológica “La enfermería andaluza: Análisis de situación y principales demandas”, realizado por el Consejo Andaluz de Enfermería y el Instituto Análisis e Investigación, presentado esta mañana en una rueda de prensa en el Colegio de Enfermería de Sevilla. El trabajo de campo ha contado con la participación de 3.005 enfermeras y enfermeros respetando de forma escrupulosa la representatividad porcentual de profesionales existente en cada provincia andaluza. Para poder contar con testimonios sinceros y sin cortapisas, los investigadores han garantizado el anonimato a todos los encuestados, entre los que se encontraban tanto enfermeros asistenciales de a pie como directivos de toda índole dentro del sistema andaluz de salud que han hecho un ejercicio de autocrítica sin precedentes.


En su intervención, Florentino Pérez Raya, presidente del Consejo Andaluz de Enfermería (CAE), ha valorado muy negativamente los resultados obtenidos: “este estudio pone de manifiesto que la enfermería andaluza se encuentra en una situación insostenible que llevamos arrastrando años. Y de todos los datos demoledores que presentamos hoy aquí, me preocupan especialmente aquellos que pueden afectar directamente a los pacientes como son el índice de sobrecarga asistencial que estamos sufriendo, teniendo que asistir a muchos más pacientes de los recomendados por las instancias científicas, o el índice de satisfacción con los recursos materiales, dos variables que afectan de lleno a la calidad de la sanidad y a la seguridad de los pacientes”.


Una situación insostenible a la que hay que poner freno inmediato


Pérez Raya ha valorado también las cifras relativas a la situación laboral y profesional que soportan las enfermeras afirmando que “roza la ilegalidad”, así ha asegurado que “es imprescindible que se adopten medidas inmediatas para subsanar esta situación; la Consejería de Sanidad no puede seguir pidiendo a la profesión sanitaria -que está sacando adelante la asistencia hospitalaria en Andalucía y en toda España- que mantenga las preocupantes condiciones que se han puesto de manifiesto en este estudio. Condiciones que son del todo insostenibles en lo que respecta a reconocimiento profesional, salario, turnos, horas extra o carga de trabajo. Vamos a unir fuerzas con organizaciones de pacientes, sindicatos, sociedades científicas y universidades para acabar de una vez por todas con esta situación”.


Tal y como ha adelantado el presidente del CAE, los “resultados obtenidos resultan demoledores” porque lo único que consideran las enfermeras que ha mejorado es su relación con los médicos. Además, a la hora de valorar determinadas variables, los profesionales se muestran satisfechos o muy satisfechos con su relación con los pacientes y sus familiares y, en menor medida, también con sus jefes directos.


Sólo ha mejorado la relación con los médicos


Tal y como ha explicado el director de Análisis e Investigación, instituto responsable de llevar a cabo el estudio, los datos ponen de manifiesto que la percepción de la evolución de la profesión en Andalucía es negativa en todos los ámbitos, excepto en la relación con los médicos. Asimismo, ha hecho especial hincapié en el empeoramiento manifiesto en los últimos años en lo respectivo a las condiciones salariales y carga de trabajo.


A peor: retribución, carga de trabajo y estabilidad en el empleo


Los resultados del estudio ponen también de manifiesto que las enfermeras encuestadas se muestran profundamente pesimistas en lo respectivo a su situación profesional y laboral en comparación con el resto de las Comunidades Autónomas: el 88,5% considera que la carga de trabajo (sobrecarga asistencial) se ha agravado considerablemente en los últimos años; una inmensa mayoría (el 72,1%) también considera que las condiciones salariales y su retribución han ido a peor. El número de enfermeras con percepción negativa gana también por goleada en el resto de las variables encuestadas, así las enfermeras consideran que han ido a peor en: oportunidades de formación (56%); reconocimiento en los centros de trabajo (58,4%), y estabilidad en el empleo (74,5%).


En el resto de las variables analizadas, el porcentaje de satisfacción va disminuyendo y el número de profesionales satisfechos no llega ni a la mitad. Así, en el caso de la relación con los médicos sólo llega al 47,2%, aunque los profesionales consideran que, en los últimos años, ha mejorado. En cuanto a la satisfacción con la autonomía en su trabajo, esta es del 42,7% y de apenas el 36,5% en lo que respecta a los turnos de trabajo. Finalmente, los resultados cambian radicalmente hasta arrojar cifras dramáticas en aspectos como el salario, donde el 62% cree que no ha mejorado en absoluto, las posibilidades de promoción (insatisfacción: 52%) y la estabilidad en el empleo (48,5%). La situación mejora un poco cuando las enfermeras valoran los turnos de trabajo (el 30,9% descontenta vs el 36,5% satisfecha); la autonomía a la hora de decidir sobre su labor asistencial (42,7% contenta vs 21,5% descontentas); la relación con sus jefes inmediatos (50,1% contenta vs 19,3% descontentas) o las competencias enfermeras (30,3% contentas vs 30,9% descontentas).


Cabe señalar que las enfermeras que trabajan en hospitales han mostrado una menor satisfacción respecto a sus compañeras de otras áreas asistenciales, especialmente en lo que se refiere a la relación que tienen con los pacientes y sus familiares, así como en su autonomía profesional y en los turnos de trabajo.


Insatisfacción con los recursos materiales


De todos los aspectos incluidos en el estudio, las enfermeras sólo reconocen de forma masiva estar satisfechas o muy satisfechas en lo que respecta a su relación con los pacientes (73,6%); con las auxiliares de enfermería a su cargo (71,9%), con los familiares de sus pacientes (56,1%) y, en menor medida, con su jefe inmediato (50,01%).


Otra de las variables que valoran las enfermeras son los recursos disponibles para prestar su asistencia. En este aspecto, cabe señalar que el 41,7% no está nada satisfecho, mientras que el 39,1% hace una valoración regular y el 18,8% sí se muestra contento.


Adecuar ratio enfermera/paciente y garantizar acceso a puestos directivos


Las enfermeras encuestadas han valorado también cuáles son sus principales demandas y reivindicaciones de cara a la administración pública. Cabe señalar que la principal es la adecuación de la ratio enfermera/paciente a la media española. En este sentido, no hay que olvidar que Andalucía, con 459 enfermeras por cada 100.000 habitantes, tiene un 21,5% menos de profesionales que la media de España y es la segunda peor Comunidad Autónoma del país (sólo por delante de Murcia con 430), muy lejos de las primeras que son Navarra, País Vasco y Castilla y León con 868, 754 y 689, respectivamente.


Los encuestados también solicitan de forma masiva que la administración introduzca los mecanismos necesarios para garantizar que las enfermeras ocupen los puestos directivos específicos de su área de cuidados (8,23 sobre 10). A este respecto, cabe señalar que también se les ha pedido que valoren el reciente nombramiento como director general de cuidados de una persona sin titulación enfermera, concretamente, un educador social. Su opinión es contundente porque el 89,8% se posiciona en contra (el 60,7% lo considera una ofensa grave a su profesión y el 29,1% una falta de consideración que no habría ocurrido de tratarse de otras profesiones sanitarias) frente al 10,2% que entiende que se trata de una decisión política donde se ha elegido a una persona de máxima confianza.


Otra de las grandes preocupaciones de los profesionales enfermeros andaluces es la necesidad de asegurar el marco legal de la práctica enfermera diaria, es decir, la necesidad de impulsar la legislación para dar plena seguridad jurídica a las actuaciones asistenciales que vienen haciendo en los centros sanitarios y asistencia domiciliaria y de emergencias. Cabe recordar que la enfermería está viviendo un desarrollo profesional importante con una carrera universitaria de cuatro años, siete especialidades y la capacidad de prescribir medicamentos y productos sanitarios. Sin embargo, los profesionales creen que la legislación no les da suficiente amparo para poder realizar todo su potencial asistencial en beneficio de los pacientes.


Otras de las demandas prioritarias de las enfermeras andaluzas son:

  • La necesidad de que el SAS implante de forma real y efectiva todas las especialidades de Enfermería (8,12 sobre 10).
  • Que se estabilicen las plantillas, acabando así con el alto porcentaje de interinidad (8,68), y  fomentar, proteger y apoyar la investigación enfermera (8,05).
  • La actualización de las retribuciones a la media nacional (con una nota de un 8,88 sobre 10). Estabilizar las plantillas, acabando así con el alto porcentaje de interinidad (8,68).
  • Mejorar la cobertura de los periodos vacacionales y otras situaciones de ausencia o permisos. Facilitar un recorrido más accesible y realista a los niveles IV y V de la carrera profesional del SAS para la enfermería de base.

Situación laboral de la enfermería


La muestra, seleccionada con plenos criterios científicos, arroja luz sobre las circunstancias laborales que viven los enfermeros en Andalucía. Así, pone de manifiesto que tan sólo el 52,2% de las enfermeras ha trabajado todo el tiempo desde que terminó la carrera; además, el 29,7% tiene que hacer horas extraordinarias y el 50,6% tiene que doblar turno periódicamente en varias ocasiones a lo largo del año.


Málaga, Almería y Sevilla provincias con percepción más negativa


Si analizamos los datos del estudio en cuanto a evolución de la profesión enfermera en los últimos años y clasificados por provincias, observamos que el ranking de la percepción negativa está encabezado por Málaga (con un sumatorio de -243), seguido de Almería (-191), Sevilla (-183), Córdoba (176), Huelva (164), Cádiz (141), Granada (136) y Jaén (126).


Finalmente, Florentino Pérez Raya ha querido cerrar la presentación con un mensaje dedicado a los pacientes y ciudadanos, dejando claro que, a pesar de esta desoladora situación que vive hoy la enfermería andaluza, “los pacientes y ciudadanos son y serán siempre nuestra prioridad absoluta”. Por ello, quiero reconocer desde aquí el importantísimo esfuerzo que los enfermeros y enfermeras están llevando a cabo para dotar de los mejores cuidados posibles a nuestros pacientes, en unas condiciones precarias. Prueba de ello, es su compromiso con los pacientes para seguir haciendo aquello que les compete y que sólo ellas saben hacer con método científico, humanismo y ética profesional: cuidar de las personas en todas las etapas de su vida”.


Libre@Diario