Presupuestos 2017 con votos "nacionalistas" canarios

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LIBREDIARIO@DIGITAL / OPINIÓN / EDITORIAL


La aprobación de los PGE con el apoyo del PP, C´s, PNV, CC, NC, en total 171 diputados significa para Rajoy la tranquilidad de que prácticamente, siendo minoría, tiene garantizada la estabilidad parlamentaria este año y probablemente, el próximo.


Los presupuestos estaban condicionados por las exigencias de la Comisión Europea de reducir el déficit público del 4,3% del 2016 al 3,1% en 2017. Esta reducción supone un ajuste de reducción de 14.858 millones de euros, que vendrán de la reducción del gasto público en servicios, empleo e inversiones, y la previsión de aumento de la recaudación en un 7,9% sobre el pasado ejercicio, hasta llegar a los 200.963 millones de euros de ingresos.


Parece un poco difícil el cumplimiento de las previsiones de aumento de la recaudación, con una bolsa de fraude fiscal que, sin inspectores suficientes es improbable que disminuya. Por otro lado, las bonificaciones fiscales a empresas, o la baja recaudación de la Seguridad Social, tanto por las reducciones salariales como por la disminución de las cuotas empresariales.


Comparando el gasto público del Estado español con la media de la zona euro, comprobamos que el español está 5 puntos por debajo respecto al PIB, y la tendencia es a aumentar la diferencia.


Por el lado de los ingresos, los ingresos están 8 puntos por debajo.


Falta voluntad política para tener otra política fiscal, otros criterios de gasto, y otra forma de afrontar el déficit y la deuda. 


La amnistía fiscal, las bonificaciones en el impuesto de Sociedades, la reducción de cuotas patronales a la Seguridad Social para “fomentar el empleo” son medidas que mejoran los beneficios de las empresas, sin duda, pero a costa de reducir ingresos públicos y empeorar la situación de la mayoría social.


Para atender la situación de millones de personas víctimas de la crisis, las personas paradas de larga duración, las personas jubiladas con pensiones bajas que no se actualizan, las personas dependientes, los trabajadores con bajos salarios y jornadas a tiempo parcial, es necesario aumentar los ingresos y redistribuir el gasto, dirigiéndolo a los servicios públicos, las prestaciones por desempleo, la dependencia, las pensiones. Habría que implantar un sistema de Renta Garantizada, recuperar la revalorización anual de las pensiones, elevar las más bajas, aumentar el salario mínimo interprofesional.


Nada de esto se contempla en los presupuestos de 2017. Más allá de las optimistas previsiones de aumento de la recaudación, de la reducción del paro, o del supuesto crecimiento económico, los presupuestos tienen el objetivo de continuar la política de austeridad, descargando sus costes sobre la mayoría social empobrecida.


En Canarias se aplicarán las mismas políticas de gasto que en el resto del Estado. Más de la mitad del gasto público procede de las transferencias del Estado, y Canarias ingresa menos que lo que recibe.


En estas circunstancias, ¿por qué los diputados nacionalistas canarios están tan satisfechos de los acuerdos por lo que apoyan con su voto los presupuestos? Porque han obtenido concesiones para la parte económica del REF (subvenciones al transporte, devolución del IGIC a no residentes, probables inversiones en distinto tipo de obras públicas, pago del POSEI). Han conseguido que la parte económica del REF no forme parte de la financiación autonómica, en nombre de la ultraperificidad. Se darán 21.000.000 para políticas activas de empleo; se bonificará, mediante la reducción de cuotas a la Seguridad Social a los empresarios que contraten a jóvenes entre los 16 y 30 años, o a mayores de 45.


¿Todo esto, en que beneficia a la mayoría social? Ni aumenta la cobertura por desempleo, ni las prestaciones a parados de larga duración, ni el gasto en dependencia, o en Sanidad y Educación. La gente que lo pasa mal, que es más del 30% de la población canaria, no verá ninguna mejoría en su situación.


¿A quienes beneficia el acuerdo? A los empresarios que reducen el coste salarial, haciendo nuevas contrataciones que sustituirán a las antiguas, sin que esto suponga un aumento del empleo, sino más bien el empeoramiento de condiciones de trabajo; beneficiará a las empresas de transporte aéreo y marítimo, que cobrarán el importe íntegro de los billetes y los fletes, a unos precios y unos costes sin control. Puede muy bien que los residentes no vean variar el precio que abonan, mediante una oportuna subida de tarifas.


¿A quiénes más? A los empresarios que realicen obras de infraestructuras, en muchos casos innecesarias, cómo el puerto de Granadilla, el de Arinaga, o tantas otras obras.


Lo que los diputados nacionalistas han “conseguido”, a cambio de apoyar unos presupuestos lesivos para la mayoría de los canarios y canarias es el aumento de los beneficios de determinadas empresas de transporte, las que realicen obra pública, los empresarios que rebajarán los costes salariales, o los grandes exportadores agrarios que obrarán las subvenciones del POSEI.


De otra parte, estos “nacionalistas” obtienen la promesa de acuerdo en la reforma del Estatuto de Autonomía y la ley electoral.


Unos nacionalistas peculiares que, en lugar de reivindicar que el pueblo canario decida las leyes que le afecten, aceptan que las aprueben las Cortes españolas, y que el PP, partido españolista, tenga la capacidad de decidir sobre las mismas.


La gente de Podemos, dentro y fuera de las instituciones, seguiremos reclamando unos presupuestos para satisfacer las necesidades de la mayoría. Rechazamos estos presupuestos, que mantienen las políticas de austeridad, desmantelamiento de los servicios públicos y pérdida de derechos.




Domingo Méndez Rodríguez, miembro de la candidatura al Consejo Ciudadano Autonómico de Podemos “Lo mejor está por venir”.                                                                                                           

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