Rajoy (el mayor fabricante de independentistas) promete que no "abandonará" a los catalanes (habrá que saber a cuáles)

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LIBREDIAIRIO@DIGITAL / BARCELONA


El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha vuelto a cargar contra el separatismo y aquellos "extremistas más antidemocráticos" que gobiernan en Cataluña y que lo hacen "por la responsabilidad de algunos que han abandonado la moderación y los han querido como aliados".


De esta forma, en la clausura del Congreso Regional del PP catalán en el que Xavier García Albiol ha sido nombrado presidente de la formación catalana, se ha referido, aunque sin hacer mención explícita, al poder que ha adquirido la formación antisistema CUP en el Parlamento catalán gracias a su alianza con la antigua Convergència.


"Queremos alejar el extremismo de los centros de responsabilidad en Cataluña", ha dicho. Sin embargo, "hoy los extremistas más antidemocráticos son decisivos en Cataluña y para los temas más decisivos y lo son por la responsabilidad de algunos que han abandonado la moderación y los han querido como aliados".


Por eso, se ha propuesto "recuperar las instituciones para que devuelvan a estar al servicio de todos los catalanes" y no solo del independentismo.


En este sentido, ha recordado la responsabilidad de los dirigentes políticos de gobernar para todos, "sea cual sea la composición del parlamento", y viendo que "se saltan las leyes a la torera", ha prometido que no va a "abandonar" a los catalanes y se ha comprometido a estar "más presente en su día a día".


"Este congreso se produce en un momento importante para Cataluña", ha asegurado, insistiendo en que "el PP aspira y trabajará para ser una fuerza política central en el futuro" de la comunidad.


Por eso, uno de los objetivos que se ha propuesto es "trabajar" para reparar la "cohesión interna, destruida irresponsablemente por años de separatismo que han dividido a la sociedad".


A aquellos "catalanes que han sido engañados en su buena fe", a los que "se les ha ofrecido como posible lo que no lo es y se les ha colocado el señuelo de la independencia como remedio a todos sus males", les ha recordado las consecuencias políticas y sociales que la separación causaría.


Empezando, ha dicho, por "la salida de la zona euro, de la Unión Europea y del mercado único" y siguiendo, ha dicho, por la "imposibilidad de sostener los servicios públicos".


"Un proceso de separación no es una poda agradable hecha por un amable jardinero; es una amputación terrible y dolorosa y no hay cirujano que la salve", ha sentenciado.


Un día después del aniversario del Tratado de Roma que constituyó la Unión Europea, y de la firma de una nueva declaración por los 27 representantes de los estados miembros, Rajoy ha recordado que esta forma de hacer política de los separatistas "es ir contra uno de los principios básicos europeos", en referencia al Estado de Derecho, que implica el "sometimiento de todos a la ley.

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