Botín exprime las comisiones en España

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ED@ / MADRID 


"No soy tan negativo con España. Es verdad que sigue siendo difícil aumentar los ingresos por los bajos tipos, pero estamos ante un escenario trabajable donde podemos obtener mejores retornos sobre capital", explicaba el consejero delegado del Banco Santander, José Antonio Álvarez, durante la presentación de resultados al cierre del primer semestre de 2016.


No son muchos los argumentos positivos a los que el consejero delegado de la entidad que preside Ana Botín se agarra para apoyar esta reacción optimista sobre la evolución del negocio en España.


Gobierno estable para evitar problemas


Descartado por mucho tiempo que los tipos vayan a subir –"el BCE está lejos de poder cumplir su mandato de que la inflación se acerque al 2%", lamentaba Álvarez–, lo primero que hace falta "es un gobierno estable para ver más luces que sombras", ya que, decía, si la situación actual se mantiene mucho más tiempo sí podrían generarse problemas.

Los que hasta ahora el banco no percibe, con incrementos de la concesión de créditos, tanto a particulares como a pymes, en el segundo trimestre.


Apariencia lustrosa de las cuentas en España


Mientras esas luces llegan, las cuentas de España del Santander siguen guardando una apariencia más o menos lustrosa por el incesante incremento de las comisiones que se cobran a los clientes. "A todos, a los titulares de la cuenta 123 también, ligadas al aumento de transacciones que generan los múltiples productos asociados", recalcaba el consejero de la entidad.



A la hora de desglosar los ingresos del Santander durante el segundo trimestre de 2016, se puede comprobar cómo España solo aporta el 10,3% al margen de intereses del grupo (783 sobre 7.570 millones de euros), mientras que, si nos fijamos en las comisiones, los 449 millones cobrados en España entre abril y junio equivalen al 18,7% de las percibidas en el conjunto del grupo.


El margen de intereses y el ajuste de las hipotecas por el euribor negativo


No queda otra ante la permanente caída del margen de intereses, del 4,5% respecto al primer trimestre y del 11,6% menos que hace un año. En esta ocasión, el consejero delegado del Santander justificaba este retroceso en este margen en el ajuste que se está llevando a cabo en los préstamos hipotecarios en base al actual euribor.


Sumando el negocio bancario al resultado de Santander Consumer Finance y a la liquidación de la actividad inmobiliaria, el Santander dejaba su resultado con un beneficio de 473 millones, inferior a los 489 contabilizados un 18% más que el registrado en el primer semestre de 2015, motivado sobre todo por los 100 millones restados al beneficio bruto del negocio bancario por el cargo temporal al Fondo Único de Resolución, que para el conjunto del grupo fue de 368 millones de euros.


144 millones de pérdidas por el ladrillo


La actividad inmobiliaria sigue dando pérdidas. De 144 millones, inferiores a los 163 de hace un año. "Ya no perdemos al vender los activos, pero el coste de su mantenimiento es caro, con gastos, impuestos y comisiones por venta. De aquí provienen las pérdidas", explicaba Álvarez.


Sobre otras cuestiones, como la manida concentración a la que parece abocado el sistema financiero español por la caída de los márgenes y el cada vez más escaso recorrido de los ajustes, el consejero delegado volvía a reiterar que la intención del banco es "crecer orgánicamente", y que lo de la supuesta concentración "es algo que, en las actuales circunstancias, aparece en los libros, pero en la práctica hay otras muchas variables a tener en cuenta".


Preocupación por franquicia en Estados Unidos


Por lo que a los resultados de las pruebas de estrés que mañana viernes publicará la Autoridad Bancaria Europea (EBA), Álvarez cree que todos los bancos españoles mostrarán resistencia a escenarios adversos, con ratios de capital de entre el 7% y el 10%, muy por encima del mínimo exigido del 5,5%.


Mayor preocupación mostraba el consejero delegado del Santander por esas mismas pruebas de resistencia sobre la filial estadounidense el Santander Holdings USA, suspendidas por tercer año consecutivo, y por el retraso en presentar las cuentas de Scusa ante las discrepancias contables que, tras el cambio de auditora (PwC en lugar de Deloitte), han surgido por la contabilización de lo que se cobra a las concesionarias al financiar la compra de vehículos.

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