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Pedro Sánchez no dimitirá aunque pierda el pulso mientras Susana Díaz amaga con postularse

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MADRID (Reuters) - El líder del PSOE, Pedro Sánchez, rechazó el martes dimitir si el comité federal socialista echa abajo su hoja de ruta para el partido, en medio de una guerra interna de la formación política que llevó a la presidenta andaluza, Susana Díaz, a insinuar que podría aspirar a la secretaría general.


En plena crisis sobre su liderazgo y la estrategia a seguir por el PSOE ante el bloqueo institucional del país, Sánchez lanzó el lunes un órdago proponiendo celebrar en octubre primarias y un congreso en diciembre para tratar de acallar a la disidencia.


Además, retó a los que no estuvieran de acuerdo con su proyecto a dar un paso al frente y defender en público un plan alternativo al suyo, que pasa por tratar de liderar un difícil gobierno con Podemos y Ciudadanos y evitar que Mariano Rajoy siga en La Moncloa.




Como recogiendo el guante, Díaz salió el martes públicamente a criticar la maniobra de Sánchez de convocar "a prisa y corriendo" un congreso, sin descartar presentarse ella misma a liderar el partido.


"Donde crean mis compañeros y compañeras que yo sea útil, en la cabeza o en la cola, allí estaré", dijo a periodistas, tirando de sus resultados electorales (gobierna en Andalucía en mayoría simple) para lanzar un mensaje a su secretario general tras la reciente serie de derrotas en las urnas.


"No me parece de recibo que se culpe de la actual situación a los que ganamos elecciones (...) El PSOE está en una situación mala y difícil. Cuando todas las opciones son malas, alguna responsabilidad tendrá la dirección", añadió.


El sábado será un día clave para dirimir el pulso entre la actual dirección y la mayoría de los dirigentes territoriales del partido, en un comité federal que se prevé tenso y reñido, pero Sánchez advirtió de que la derrota de su tesis no significará necesariamente su retirada.


"No me planteo dimitir, estoy asumiendo mi responsabilidad (...) Por supuesto que no (dimitiré)", respondió Sánchez en una entrevista en la Cadena Ser cuando fue preguntado sobre si dimitiría si su propuesta era rechazada.


DEBATE DE LA ABSTENCIÓN


El líder socialista dijo que entre las razones de los recientes malos resultados del PSOE estaban la discrepancia de voces dentro del partido y la percepción por parte de algunos electores de que el PSOE se había "asemejado al Partido Popular en algunas cuestiones".


Además, afirmó que si tuviera que elegir entre un gobierno de Rajoy o volver a las urnas por tercera vez en un año, optaría por las elecciones, instando a que los que desde su partido hablan de que hay que "reflexionar" digan directamente que quieren que el PSOE se abstenga para que gobierne el PP.


"Lo que nos estamos jugando con el debate de la abstención al PP es una cuestión esencial, no táctica, para el futuro inmediato y en el medio plazo de la socialdemocracia (...) Quiero un PSOE diferenciado de la derecha, sobre todo de esta derecha de Mariano Rajoy", dijo.


Sánchez reconoció discrepancias con seis de los siete presidentes autonómicos de su partido y con expresidentes como Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero, por lo que dijo que había llegado el momento de que hablasen los alrededor de 180.000 militantes del partido y decidiesen con su voto.


Admitiendo la dificultad de conseguir el apoyo simultáneo de Podemos y Ciudadanos, dos formaciones que mantienen vetos cruzados, el líder socialista dijo que sería "generoso" y que estaba dispuesto a "hablar de todo", incluyendo un gobierno de coalición, una moción de confianza a los dos años o incluir a independientes en el ejecutivo.

Libre@Diario