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3 formas de evitar la discriminación en el trabajo

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DIS


ECONOMÍA LABORAL / MADRID


La discriminación en el trabajo está regulada por varias normativas, desde las más generales, como la Constitución o el Estatuto de los Trabajadores, hasta legislación más específica. Aún así, a diario se cometen grandes injusticias por exclusión de quienes son distintos o bien han cumplido tradicionalmente un papel de sumisión. Hablamos de los tres grandes focos de discriminación –por ser mujer, por pertenecer a otra etnia o venir de otro país, y por presentar una discapacidad–, y sobre cómo hacer frente desde el compañerismo.


Solo por ser mujer


Únicamente por ser mujer lo más probable es que tu sueldo sea más bajo que el de tus compañeros hombres que realizan el mismo trabajo. Además, vas a tener menos opciones de ocupar un puesto de responsabilidad. Brecha salarial y techo de cristal. Quien diga que en la empresa para la que trabaja no pasa, que consulte datos. Por poner un ejemplo, las mujeres de la UE ganan de media un 16% menos que los hombres en todos los sectores de la economía, según la Comisión Europea. Tan poco justificada está esta brecha salarial que la institución propone que se implanten medidas de transparencia salarial y varios Estados, entre ellos España, se han puesto manos a la obra.


Desde la dirección de la empresa es desde donde hay más posibilidades de transformar esta discriminación. Sin embargo, también se pueden llevar a cabo acciones desde el compañerismo. Un frente serían los comentarios que se generan en torno al ascenso de una mujer. La propuesta es poner atención a las críticas que recibe una mujer trabajadora, ¿son por su labor o se basan en cuestiones relacionadas con el hecho de ser mujer? Por otro lado, las apreciaciones sobre su trabajo ¿se tienen en cuenta en sus homólogos hombres? Estas son solo algunas cuestiones que, como persona que trabajas codo con codo con mujeres, puedes plantearte si quieres mejorar el clima de discriminación en la empresa para la que trabajas.


Con las personas de otro país u otra etnia


Hay muchas personas que desprecian el trabajo que desempeñan otras solo por que son de otro país u otra etnia. En Estados Unidos, debido a un aumento de las demandas por discriminación en la década de los noventa, se iniciaron programas de sensibilización que luego han demostrado no ser tan eficaces como se pensaba, pues las cifras de hombres blancos en puestos directivos apenas han variado. El problema, según numerosos estudios, es que la obligación de cursar una formación en discriminación lo que ha generado en muchos casos es un aumento del rechazo.


Si la persona que trabaja contigo día a día es de otro país o de otra etnia, mantén un especial cuidado en tus comentarios, pero sin que resulte forzado. Todo el mundo se ha sentido alguna vez extraño en un lugar. Se trata de sintonizar con ese sentimiento y simplemente pensar en qué no te gustaría que te dijeran. Es inevitable sentir a veces un choque cultural cuando la persona viene de otro país o tiene costumbres culturales muy distintas, pero es fácil transformar ese sentimiento en mera curiosidad y hablar desde el respeto.


Cuando hay una diferencia o una dificultad


Un número elevado de empresas cuentan con un porcentaje de trabajadores que tienen reconocida una limitación. La ley establece que las compañías con una plantilla de más de 50 trabajadores deben contratar a un 2% de personas con alguna discapacidad. Lo cierto es que esta normativa se incumple, de hecho, tan solo una de cada cuatro personas con alguna discapacitad trabaja. Las que sí cumplen con lo que se estipula suelen seguir un programa de integración en el que se asigna una tutorización, si se requiere, y se adapta el puesto. Sin embargo, las actuaciones entre compañeros suelen quedar fuera de este tipo de protocolos. La cuestión es que en nuestra sociedad no hay apenas una educación que sensibilice ante la discapacidad. La consecuencia es que no se sabe mantener un trato de igual a igual y ahí es cuando aparen las discriminaciones.


Dejemos a un lado las acciones que puede llevar a cabo la empresa para minimizar este hecho, que son las que más repercusión pueden tener. Si alguien de tu empresa presenta una discapacidad y quieres contribuir a su correcta integración, conviene que te informes sobre esa discapacidad. La mayoría de asociaciones están dispuestas a proporcionar información en la que se te orientará sobre qué aspectos tener más presentes. Por otro lado, como sucede con el resto de discriminaciones, la clave es la empatía. Ponte en su lugar y pregúntate qué puedes hacer para aumentar tu compañerismo y erradicar la discriminación de tu interior.



por Ester Yerro, licenciada en filosofía

Libre@Diario